En contra de la técnica:
Ecologistas en acción también la pone en duda su conveniencia económica, fundamentalmente porque las estimaciones de reservas suelen ser muy inferiores a las que pueden extraerse en realidad. Por lo tanto, la baja rentabilidad haría inviable un futuro energético independiente.
1- Los enormes niveles de contaminación de las aguas subterráneas y superficiales que provoca la liberación al medio del componente que se inyecta junto con el agua y la arena y que se usa de “sostén”. Un 0,49 % de aditivos muy tóxicos, (alergénicos e incluso cancerígenos), que dejan el subsuelo y los acuíferos próximos irrecuperable tras su uso. Siendo además probable que acaben en circuitos domésticos (bien en aguas que abastecen poblaciones, bien en productos de agricultura que han ido acumulando y concentrando tóxicos a los que han estado expuestos durante su crecimiento)
2- La ocupación y destrucción del territorio por toda la maquinaria e infraestructura que necesita el proceso, que deja inmensas áreas de terrenos incompatibles con el desarrollo medioambiental;
3- Terremotos inducidos por la profundidad de las perforaciones que provocan efectos muy negativos sobre las infraestructuras próximas;
4- Emisiones de gas metano a la atmósfera que repercuten en el empeoramiento del efecto invernadero;
A favor de la técnica:
Básicamente, las ventajas serían económicas, algo que sus detractores niegan en parte, mientras los inconvenientes vendrían del lado de lo ecológico, si bien sus partidarios sostienen que el daño quedaría minimizado.
1- El principal argumento que esgrimen los grupos profracking es que debido al aumento del precio de los combustibles fósiles y a la elevada demanda de éstos interesa optar por el autoabastecimiento, lo que haría a estos pozos económicamente rentables;
2- Al ser un método muy extendido en diversas partes del mundo como en Polonia (uno de los líderes mundiales de este tipo de extracciones) Alemania, Países Bajos, Reino Unidos, Rumanía, Lituania, Dinamarca, Suecia y Hungría, su implantación evitaría que España quedase rezagada en la carrera energética;
3- Lo favorable del rendimiento de cada veta: por cada etapa de fractura (entre 2 y 5 días) se mantiene el pozo funcionando unos 15 años;
4- Defensores de esta técnica de extracción aseguran que los aditivos utilizados se pueden encontrar en elementos de uso doméstico;
